miércoles, 16 de junio de 2010

Infinitud de los reflejos

Somos gotas de agua que se miran
Igual a vos, igual a mí
Imagen que se repite eternamente
Volando por el cielo
Hasta llegar al suelo
Metiéndonos entre las piedras y el hollín

Infinitud de los reflejos
De dos espejos
Que se hacen mil
Repetición de un genoma
Que de una estrella
Llegó hasta aquí.

Abandonando este agujero rompemos la quietud
Buscando ese segundo para estar con vos
persiguiendo ese momento,
corriendo tras el viento
buscando hacernos eco en tu voz

hablémonos en un idioma que esté sin hacer
jugando a la rayuela
mirate en nuestras pupilas para volver a ser
desplegando las velas
dejemos una estela de placer

saltar tan abrazados y volver a subir
para hacer un nosotros:
uno en el otro,
uno en el otro,
uno en el otro,
uno en el otro

Infinitud de los reflejos
De dos espejos
Que se hacen mil
Repetición de un genoma
Que de una estrella
Llegó hasta aquí.

Brindemos por la infinitud de los reflejos
Con un mensaje que siempre va rebotar
buscando dos segundos,
o una vida entera,
que es todo lo que dura nuestra eternidad

y por fin
descubrir
que eran amores tan pasajeros
y por fin
descubrir
que viajan con nosotros por el mundo entero

No habrá manera de ignorar nuestras señales de humo,
tambores africanos van a retumbar
y barriletes chinos
con códigos prohibidos
cartas embotelladas tiradas al mar
intermitente brillo de luciérnagas,
y las plumas abiertas de un pavo real
mil cantos de jilgueros
nombrándote de nuevo
no quedará nada sin intentar.

Infinitud de los reflejos
De dos espejos
Que se hacen mil

1 comentario:

Los Escritos Vuelan dijo...

Es un poema precioso que me transporta con su ritmo!