Que te deshagas de lo viejo que te hunde
Que lo viejo que conserves te sirva, como palabras viejas en
un poema nuevo
Te dicen que no bajes los brazos, pero yo te digo: “bajá los
brazos, es imposible tenerlos siempre levantados, bajalos, descansá y cuando
estés listo volvé a subirlos”. No seas incansable, eso no es posible, sé
cansable para descansar y volver a cansarte.
Cansate de todo, cansate hasta el cansancio y soñá.
Soñá y
después despertate y ponete a realizar tu nuevo sueño.
Que el dolor te mueva hacia la felicidad.
Que el deseo te mueva hacia la felicidad.
Que el deseo te
arranque de la cama y te ponga a caminar como un cazador tras su presa
Que el deseo te
empuje a la cama y te ponga a amar como un cazador tras su presa y como una
presa tras su cazador.
Que la belleza te conmueva y te ponga creativo.
Que el
horror te conmueva y te ponga creativo.
Que la abundancia te conmueva y te
ponga creativo.
Que la escasez te incomode y te ponga creativo.
Todos dicen que las crisis son oportunidades.
Se equivocan, las crisis son una porquería, nadie las quiere, de lo contrario la humanidad andaría todo el tiempo tratando de tenerlas.
Las crisis no sin una oportunidad, la oportunidad
sos vos. Por eso no te deseo que no tengas ninguna crisis, pero cuando las tengas
(y las vas a tener),
que sean la pintura de tu cuadro,
la “arcilla que va en
tus manos”,
la métrica de tu poema,
la melodía de tu canción.
Nadá por tus profundidades, en tus oscuridades y después
nadá en tus superfiecies.
Salí a la luz con tus sombras y entrá en tus sombras
con tus luces.
Sé feliz cuando lo amerite y sé triste cuando haga falta.
Aceptá tus tristezas, como tus felicidades pero no te conformes con felicidades
viejas ni con viejas tristezas.
Decí lo que te duele, hasta que ya no te duela, hasta que el
dolor sea sólo un recuerdo aferrado a una palabra vacía.
Pedí lo que necesites… y construilo.
Nunca seas definitivamente de una forma, te deseo qué seas
flexible.
Te dicen “no cambies nunca”, mal consejo, “nunca dejes de cambiar”, no cambiar es antinatural, antihumano y es mortal.
Cambiá, sorprendete de vos mismo.
Dejate llevar por el río para descubrir nuevos paisajes.
Detenete, contemplalos.
Remontá otros ríos, dejá huellas en la orilla, en el agua.
Salí al mar,
viví el vértigo de la inmansidad oceánica.
Volvé al río contra la corriente.
Reconocé tus huellas
Remontate hasta las nubes y bajá en la montaña,
mirá el
mundo desde arriba.
Mirá el mundo desde abajo,
mirá el mundo desde adentro.
Bordate y desbordate,
pintate, cantate, escribite, decite,
construite, armate y desarmate.
Vivite y desvivite.
Y de tanto en tanto,
juntémonos a comer, descalzos y en el
suelo,
mirémonos pupila contra pupila, cuerpo a cuerpo
y contémonos nuestras
aventuras.
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